La IA y el nuevo turco mecánico
La evolución de la tecnología ofrece nuevas oportunidades para los hoodwinkers y charlatanes. La demanda de humanos para entrenar IA se está trasladando al mundo físico, razón por la cual hay trabajadores de fábricas en India con cámaras acopladas a la cabeza.
Durante unos 85 años, entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, una extraña máquina llamada el Turco Mecánico recorrió Europa y EE. UU., atrayendo multitudes fascinadas allá donde iba. El autómata parecía capaz de jugar al ajedrez por sí solo, aunque su secreto era decepcionantemente simple: un pequeño jugador humano se escondía en su interior.
¿Por qué cayó tanta gente en la trampa? Según Charles Michael Carroll, autor de un libro sobre el famoso autómata, esta era una época en la que la "magia mecánica de la revolución industrial era un tema público cautivador". Se estaban inventando todo tipo de máquinas nuevas capaces de realizar cosas antes impensables. El vertiginoso ritmo del cambio tecnológico había creado una "oportunidad para la mistificación y el charlatanismo".
En el siglo XXI, el Turco Mecánico se presentó una segunda vez, ahora como el nombre de una plataforma de trabajo colaborativo que distribuía tareas pequeñas y mal pagadas entre un grupo heterogéneo de trabajadores autónomos. En la década de 2010, Amazon Mechanical Turk (AMT) involucraba la participación de humanos para cubrir las deficiencias de los sistemas supuestamente automatizados, ya que las computadoras y los sistemas de IA incipientes aún no eran lo suficientemente capaces ni económicos.
A mediados de la década, entrevisté a un trabajador en un almacén estadounidense que ganaba entre US$5 y US$7 la hora en su tiempo libre realizando tareas como transcribir clips de audio. El trabajo en estas plataformas también incluía la anotación de datos y otras formas de entrenar sistemas de inteligencia artificial (IA) para que fueran más capaces por sí mismos.
Ahora, la segunda etapa del Turco Mecánico está llegando a su fin. Los grandes modelos de lenguaje (LLM, por sus siglas en inglés) han alcanzado un nivel de sofisticación suficiente para realizar muchas de esas tareas informáticas sencillas que antes realizaban los trabajadores humanos. Amazon ha publicado un aviso en línea informando que AMT dejará de aceptar nuevos clientes a partir del 30 de julio de 2026. "Al entrenar a esas IA, cavamos nuestra propia tumba", escribió un trabajador en Reddit.
¿Es este el final de la historia? ¿Los humanos fingieron ser máquinas, luego entrenaron máquinas y finalmente las máquinas ya no necesitaron humanos? No termina ahí. La demanda de humanos para entrenar IA se está trasladando al mundo físico, razón por la cual hay trabajadores de fábricas en India con cámaras acopladas a la cabeza. También se está extendiendo a áreas que requieren experiencia profesional más específica, por lo que empresas de capacitación en IA como Mercor ofrecen entre US$80 y US$120 la hora a "evaluadores" de periodismo y finanzas, quienes "deben identificar errores factuales, estéticos y de presentación en documentos y hojas de cálculo" y "aplicar un profundo conocimiento de la materia" para calificar los resultados de la IA.
Mientras tanto, siguen existiendo plataformas de trabajo colaborativo para quienes desean realizar tareas mal remuneradas, pero cada vez se centran más en áreas donde los datos generados por humanos siguen siendo esenciales, por ejemplo, para conocer las preferencias humanas o realizar encuestas. Sin embargo, ahora hay una novedad: los trabajadores humanos están empezando a utilizar herramientas de IA para completar estas tareas mucho más rápido, a veces incluso recurriendo a agentes de IA.
Prolific, una empresa que promete "datos humanos reales", ha experimentado con diversas formas de detectar agentes de IA que se hacen pasar por humanos, desde el seguimiento de los movimientos del cursor (los humanos son aparentemente más erráticos que los agentes) hasta la inclusión de preguntas de "shibboleth" a la inversa (indicador de identidad inverso), cuyas respuestas los humanos no deberían conocer, pero que un agente de IA probablemente sí sabría.
Algunos investigadores, por su parte, han decidido aceptar que los modelos de IA se están volviendo muy hábiles para imitar a los humanos. Está surgiendo una nueva industria llamada "muestreo sintético", en la que se utilizan los LLM para simular roles humanos con diferentes características demográficas y luego simplemente se les encuesta sobre sus opiniones. Es cierto que esto es mucho más rápido y barato que molestarse en encuestar a personas reales, pero no es difícil imaginar que algo importante podría perderse.
Sospecho que este nuevo capítulo volverá a ofrecer oportunidades para "la mistificación y el charlatanismo". La era de los humanos haciéndose pasar por máquinas ha terminado. La era de las máquinas haciéndose pasar por humanos ha comenzado.

