Moradores del Distrito Nacional perciben menor delincuencia y mayor presencia policial
Santo Domingo.- Las calles de distintos sectores del Distrito Nacional continúan representando riesgos para sus residentes y transeúntes, quienes mantienen el temor de ser víctimas de asaltos, aunque algunos moradores aseguran percibir una reducción de la delincuencia y una mayor presencia de agentes policiales en sus comunidades.
La percepción fue recogida durante recorridos realizados por sectores como Villa Consuelo, Villas Agrícolas, 27 de Febrero y Gualey, en momentos en que la seguridad ciudadana vuelve a ocupar un lugar destacado en la conversación pública debido a recientes hechos delictivos, operativos policiales y enfrentamientos entre agentes y personas buscadas por las autoridades.
En varios de estos sectores, residentes consultados describen una mayor presencia de patrullas y agentes, lo que, según su percepción, ha contribuido a generar una sensación de mayor vigilancia en las calles.
En Villas Agrícolas, por ejemplo, una parte de los comunitarios ha señalado que el sector luce más tranquilo y que las acciones de seguridad han producido cambios visibles. Otros residentes, sin embargo, consideran que todavía persisten problemas de delincuencia y que algunas zonas, particularmente callejones, requieren mayor iluminación y vigilancia.
La Policía Nacional también ha reforzado el patrullaje preventivo en diferentes puntos del Distrito Nacional. A principios de septiembre, la institución puso en marcha la denominada “Ruta Azul”, con 84 agentes destinados a fortalecer la vigilancia a pie y la proximidad con los ciudadanos en el Departamento C-6 y otros puntos estratégicos.
Estas acciones se desarrollan paralelamente a operativos dirigidos contra personas vinculadas a investigaciones criminales y a delitos como homicidios, robos, agresiones y otros hechos.
De acuerdo con estadísticas de la Dirección Central de Investigación (DICRIM), 85 personas se entregaron voluntariamente durante los primeros 25 días de septiembre, mientras que otras 31 lo hicieron entre el 17 y el 31 de agosto. En total, la institución registró 116 entregas voluntarias durante ese período.
Entre las personas entregadas durante septiembre se encontraban individuos requeridos en investigaciones por delitos contra la propiedad, heridas con armas de fuego o armas blancas, homicidios, agresiones físicas, intentos de homicidio y estafas.
Las autoridades han intensificado además las labores de búsqueda de personas con órdenes de arresto pendientes. El presidente Luis Abinader advirtió recientemente que quienes tengan órdenes pendientes deben entregarse o serán buscados por los organismos de seguridad.
La Policía Nacional, por su parte, ha sostenido que mantiene una estrategia de persecución contra personas señaladas en investigaciones criminales, mientras también se han producido cuestionamientos sobre algunos procedimientos policiales y enfrentamientos registrados recientemente.
En este contexto, la percepción de los residentes muestra un escenario mixto: mientras algunos consideran que existe mayor vigilancia y que determinados delitos han disminuido, otros entienden que la inseguridad todavía representa una preocupación cotidiana y que las medidas deben mantenerse y ampliarse.
La situación evidencia que, aunque la presencia policial puede generar una mayor sensación de seguridad en determinadas zonas, los residentes continúan demandando acciones sostenidas para reducir los robos, mejorar la iluminación y garantizar condiciones de seguridad en calles y espacios públicos.

