Bukele y Laura Fernández acuerdan fortalecer la lucha contra el crimen transnacional en Centroamérica
Los presidentes de El Salvador y Costa Rica abordaron estrategias de cooperación en seguridad e intercambio de información durante una visita oficial que incluyó un recorrido por el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT).
SAN SALVADOR.– Los presidentes Nayib Bukele, de El Salvador, y Laura Fernández, de Costa Rica, sostuvieron un encuentro bilateral para fortalecer la cooperación regional en materia de seguridad y analizar estrategias para combatir el crimen organizado transnacional, en el marco de la visita oficial de la mandataria costarricense al país salvadoreño.
La reunión forma parte de una agenda de trabajo que se desarrolla del 16 al 18 de octubre de 2026 y que tiene entre sus principales objetivos el intercambio de experiencias sobre políticas de seguridad, administración penitenciaria y mecanismos de respuesta frente a las organizaciones criminales que operan en la región.
Fernández llegó a El Salvador el viernes 16 de octubre, donde fue recibida por autoridades salvadoreñas antes de trasladarse al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una prisión de máxima seguridad que se ha convertido en uno de los principales símbolos de la estrategia contra las pandillas impulsada por Bukele.
Aunque el encuentro fue presentado como una oportunidad para fortalecer los vínculos bilaterales, hasta el momento de los reportes consultados no se habían divulgado detalles oficiales que confirmaran la firma de un nuevo acuerdo específico entre ambos mandatarios.
Cooperación frente al crimen organizado
La visita se produce en un contexto de creciente preocupación por el avance del narcotráfico, las disputas entre organizaciones criminales y el aumento de los homicidios en distintos países de Centroamérica.
Durante los contactos bilaterales, ambos gobiernos buscan identificar experiencias y mecanismos de cooperación que contribuyan a mejorar las capacidades institucionales para enfrentar estas amenazas.
Costa Rica ha intensificado sus políticas de seguridad ante el incremento de la violencia relacionada con el narcotráfico. La administración de Fernández ha defendido el endurecimiento de las medidas contra las organizaciones criminales y el fortalecimiento del sistema penitenciario como parte de su estrategia.
Por su parte, El Salvador ha impulsado una política de mano dura contra las pandillas, que las autoridades atribuyen a una reducción significativa de los homicidios. Sin embargo, esa estrategia también ha recibido cuestionamientos de organizaciones defensoras de los derechos humanos por denuncias de detenciones arbitrarias y violaciones al debido proceso.
Fernández visita el CECOT
Uno de los principales puntos de la agenda de la presidenta costarricense fue conocer el funcionamiento del CECOT, considerado una pieza central del modelo penitenciario salvadoreño.
Durante el recorrido, las autoridades le mostraron las instalaciones, los controles de acceso, los sistemas de vigilancia y los procedimientos de seguridad utilizados para mantener bajo custodia a integrantes de estructuras criminales.
La visita tiene especial relevancia para Costa Rica, que recientemente inauguró el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO), una prisión de máxima seguridad con capacidad para aproximadamente 5,100 reclusos y cuyo diseño tomó como referencia el modelo salvadoreño.
Fernández ha manifestado que su interés no se limita a conocer la infraestructura de la prisión, sino también los procedimientos operativos y la experiencia acumulada por las autoridades salvadoreñas en la administración de centros penitenciarios de alta seguridad.
El Gobierno costarricense busca aprovechar ese intercambio para fortalecer la gestión de su nuevo establecimiento y mejorar su respuesta frente a las estructuras criminales.
Una estrategia regional de seguridad
El acercamiento entre San Salvador y San José se suma a otros esfuerzos de cooperación que buscan coordinar acciones frente a redes delictivas que operan más allá de las fronteras nacionales.
Las organizaciones criminales utilizan rutas internacionales para el tráfico de drogas, armas y otros productos ilícitos, lo que obliga a los gobiernos a reforzar sus mecanismos de intercambio de información y coordinación policial.
En ese escenario, la cooperación bilateral puede facilitar el aprendizaje institucional y el desarrollo de estrategias para enfrentar amenazas compartidas.
No obstante, el alcance de cualquier iniciativa conjunta dependerá de los compromisos que formalicen ambos gobiernos, los recursos destinados a su implementación y los mecanismos de supervisión que se establezcan.
La visita de Laura Fernández a El Salvador concluirá el domingo 18 de octubre, tras una agenda centrada en seguridad y cooperación bilateral.
El encuentro entre ambos mandatarios refleja el interés de Costa Rica por estudiar la experiencia salvadoreña en la lucha contra las pandillas y la administración penitenciaria, aunque los resultados concretos de las conversaciones deberán conocerse mediante los anuncios oficiales correspondientes.

