Estilos de vida

El “tesoro azul” dominicano seduce a los turistas que llegan al país

El artesano Pablo Peña habla sobre esta piedra y la necesidad de respaldo para quienes hacen este trabajo

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Durante 46 años, Pablo Peña ha dedicado su vida a la artesanía dominicana. Desde su taller en Anamuya, Higüey, ha visto cómo miles de turistas se enamoran del larimar, una piedra única de República Dominicana que se ha convertido en uno de los principales símbolos de la identidad nacional.

“Los más importantes son los trabajos de larimar, la piedra nacional dominicana. En verdad, el turista valora todo, pero se centra más en nuestra gema que nos representa”, señaló Peña en una entrevista especial para este diario.

A lo largo de su carrera ha trabajado con diversos materiales. Sin embargo, en los últimos años ha concentrado gran parte de su producción en el larimar y los llaveros de madera.

“Mis inicios fueron trabajando en diferentes tipos de materiales. En la actualidad trabajo más en larimar y los llaveros. En llaveros de madera, en los últimos años, me he concentrado mucho”, manifestó el artesano.

Sobre el interés de los visitantes extranjeros, aseguró a elCaribe que la demanda por el larimar continúa creciendo debido a su carácter exclusivo.

“La piedra nacional dominicana, el larimar, algo único de nuestro país, tiene una demanda muy aceptable porque incluso ya hay clientes que cuando vienen al país preguntan por ella”, comentó durante un encuentro en un hotel ubicado en el Este.

Añadió que muchos turistas llegan a República Dominicana con el deseo específico de adquirir alguna pieza elaborada con esta gema. “Básicamente, se concentran en el larimar como número uno y en un segundo plano, en el ámbar, que también es una piedra dominicana”, resaltó Peña.

También conquista a dominicanos

Aunque reconoce que todavía existen dominicanos que desconocen el valor de esta piedra semipreciosa, consideró que cada vez son más quienes aprecian esta gema única. “Hay muchos dominicanos que no saben lo que es el larimar, pero sí hay una buena parte que lo compra y lo valora”, explicó el artesano que radica en la provincia La Altagracia.

Para Peña, gran parte de su atractivo radica en su exclusividad.“Llama mucho la atención por su color y porque es una piedra única de República Dominicana”, afirmó Peña.

Un taller artesanal en Anamuya

Con alrededor de 34 años residiendo en Higüey, Pablo Peña desarrolla su trabajo desde su comunidad, siguiendo una práctica común entre muchos artesanos del país. “Una gran parte de los artesanos trabajamos en nuestra casa. Habilitamos un espacio, un cuarto o una parte donde fabricamos nuestras piezas”, puntualizó.

Una labor que requiere más apoyo

Al preguntarle sobre el panorama actual de la artesanía en el país, Peña expresó que existe una amplia comunidad de artesanos distribuidos en todo el territorio nacional, aunque considera que se trata de una actividad exigente que necesita mayor respaldo. Pese a los retos, señaló que la satisfacción de crear una pieza única compensa el esfuerzo invertido.“Las manualidades, la artesanía, es un poco difícil. Pero al fin y al cabo, cuando terminas de hacer algo, produce una satisfacción porque ves que quedó un producto acabado muy bonito”, manifestó. Asimismo, destacó la dedicación de quienes se dedican a este oficio y plantea la necesidad de recibir más apoyo institucional. “Los artesanos dominicanos somos personas muy trabajadoras y necesitamos un poquito más de apoyo del Estado”, concluyó sobre el tema.