Avances en radioterapia permiten tratamientos más precisos y con menos efectos secundarios para pacientes con cáncer
Los avances tecnológicos están revolucionando la radioterapia, permitiendo tratamientos cada vez más precisos, personalizados y con menos efectos secundarios para los pacientes con cáncer. Así lo destacó la Dra. Idalid Ivy Franco, especialista en oncología radioterápica de Mass General Brigham, al explicar cómo estas innovaciones están mejorando los resultados clínicos y la calidad de vida de quienes reciben este tipo de terapia.
La especialista explicó que la incorporación de tecnologías de imagen de alta precisión, como la resonancia magnética, permite identificar con mayor exactitud la ubicación del tumor y diferenciarlo de los tejidos sanos, lo que facilita dirigir la radiación de forma más segura y proteger los órganos cercanos.
Asimismo, señaló que técnicas como la radioterapia guiada por imágenes, la radioterapia de intensidad modulada y la radioterapia estereotáctica hacen posible administrar dosis más altas directamente sobre el tumor, aumentando la eficacia del tratamiento sin incrementar el daño a los tejidos sanos.
«Hoy podemos concentrar la radiación exactamente donde se necesita, lo que reduce significativamente los efectos secundarios y mejora la experiencia del paciente durante el tratamiento», afirmó la Dra. Franco.
La especialista indicó que estos avances benefician a pacientes con distintos tipos de cáncer, entre ellos los de mama, pulmón, próstata, cuello uterino y endometrio, y que la combinación de la radioterapia con tratamientos como la inmunoterapia está ampliando las opciones terapéuticas y mejorando el pronóstico, incluso en algunos casos de enfermedad avanzada.
La Dra. Franco también resaltó el papel de la inteligencia artificial en la planificación de los tratamientos, al contribuir a personalizar la atención y optimizar la administración de la radiación para proteger mejor los tejidos normales y obtener mejores resultados clínicos.
En cuanto a la calidad de vida, explicó que las sesiones de radioterapia suelen durar entre 10 y 15 minutos y que la mayoría de los pacientes puede continuar con sus actividades habituales el mismo día. Además, aclaró que muchos de los efectos secundarios que antes se asociaban al tratamiento son hoy mucho menos frecuentes gracias a la precisión de las nuevas tecnologías.
Finalmente, hizo un llamado a la población a no descuidar los chequeos médicos preventivos y acudir al especialista ante cualquier síntoma inusual. «Detectar el cáncer de forma temprana sigue siendo la mejor herramienta para ofrecer tratamientos más efectivos y aumentar las probabilidades de éxito», concluyó

