Asocivu y Aduanas abren diálogo sobre aplicación del DR-CAFTA a vehículos importados
SANTO DOMINGO.— La Asociación de Importadores de Vehículos Usados (Asocivu) y la Dirección General de Aduanas (DGA) iniciaron una mesa de diálogo técnico y jurídico para aclarar la aplicación del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA) en la importación de vehículos, particularmente en el caso de los Honda CR-V híbridos.
El encuentro se produjo luego de inquietudes planteadas por los importadores ante diferencias de criterio relacionadas con la documentación necesaria para acceder al tratamiento arancelario preferencial contemplado en el acuerdo comercial.
Tras la reunión con el director general de Aduanas, Nelson Arroyo, la DGA aclaró que no ha suspendido ni restringido la aplicación del DR-CAFTA para los Honda CR-V híbridos. Sin embargo, explicó que los importadores deberán presentar la documentación necesaria para demostrar que cada unidad cumple con las reglas de origen establecidas en el tratado.
Documentación será clave
El punto central de la discusión es la acreditación del origen de los vehículos. La Dirección General de Aduanas ha establecido que el importador que solicite la preferencia arancelaria debe demostrar que la mercancía cumple con las condiciones previstas en el DR-CAFTA.
En el caso de los vehículos, la propia DGA señala que el número de chasis o VIN, por sí solo, no constituye una prueba suficiente del origen. Para determinadas partidas de vehículos, las reglas del acuerdo establecen un contenido regional mínimo que debe ser acreditado para poder acceder al tratamiento preferencial.
Esta situación adquiere particular importancia en el mercado de vehículos usados, debido a que muchas unidades son adquiridas en subastas o a terceros y los importadores pueden no disponer directamente de toda la información relacionada con su fabricación y composición.
Aduanas permitirá solicitar revisión posterior
Uno de los puntos aclarados durante la reunión es que, cuando la documentación que acredita el origen sea presentada después de la importación, el importador podrá solicitar una revisión.
En caso de que la autoridad determine que el vehículo cumple con las condiciones establecidas para recibir el beneficio arancelario, el importador podrá solicitar la devolución de los aranceles pagados, dentro de un plazo de 12 meses contados a partir de la fecha de importación.
Aduanas también precisó que la evaluación correspondiente al DR-CAFTA es independiente de las exenciones establecidas en la Ley 103-13, por lo que el proceso de verificación del tratado no elimina ni modifica los beneficios previstos en esa legislación cuando el importador cumple con sus requisitos.
Asocivu busca evitar mayores costos
La Asociación de Importadores de Vehículos Usados continuará trabajando con la DGA dentro de la mesa técnica creada a partir del encuentro.
Uno de los objetivos planteados por el sector es establecer mecanismos que permitan realizar las verificaciones de origen sin provocar paralizaciones innecesarias de las operaciones ni generar costos adicionales de almacenamiento para los importadores.
La asociación plantea que cada caso pueda ser evaluado de manera individual, tomando en consideración la documentación disponible y las condiciones particulares de cada vehículo.
El presidente de Asocivu, Aramis Mella, valoró la disposición mostrada por las autoridades para escuchar las preocupaciones del sector y avanzar hacia mecanismos que permitan ofrecer mayor claridad en la aplicación del acuerdo.
Mella sostuvo que la organización continuará aportando argumentos técnicos y jurídicos en la mesa de trabajo con Aduanas, con el propósito de alcanzar soluciones que otorguen mayor seguridad y previsibilidad a los importadores formalmente establecidos. Debate sobre la verificación del origen
El tema también ha generado planteamientos desde otros sectores vinculados a la industria automotriz.
La Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Vehículos (ACOFAVE) ha considerado necesario fortalecer los mecanismos de verificación del origen de los vehículos usados que soliciten las preferencias del DR-CAFTA.
La entidad sostiene que los vehículos deben cumplir con las reglas de origen del acuerdo para recibir el beneficio arancelario y ha planteado que las verificaciones se apoyen en documentación de los fabricantes, intercambio de información con las autoridades aduaneras de Estados Unidos y reportes sobre el historial de los vehículos en el país de procedencia.
El planteamiento busca que los controles sean aplicados bajo criterios técnicos y documentados, sin convertirse en una barrera para las operaciones comerciales legítimas.
Un tema de importancia para el mercado de vehículos usados
La discusión tiene relevancia para el mercado dominicano de vehículos usados, debido al volumen de unidades importadas desde Estados Unidos y otros mercados y al impacto que los aranceles pueden tener sobre el precio final de los automóviles.
Para los importadores, contar con reglas claras sobre la documentación necesaria para demostrar el origen permite calcular con mayor precisión los costos de cada operación y evitar retrasos durante el proceso de despacho.
La DGA, por su parte, busca garantizar que los beneficios establecidos en el DR-CAFTA sean otorgados exclusivamente a las mercancías que cumplen con las condiciones establecidas en el acuerdo.
El proceso abierto entre ambas instituciones apunta ahora a definir procedimientos que permitan conciliar ambos intereses: garantizar el cumplimiento de las reglas de origen y, al mismo tiempo, evitar trabas innecesarias a los importadores que cumplen con los requisitos legales.
Asocivu reiteró que continuará participando en la mesa técnica con Aduanas y procurando que el proceso culmine con criterios claros y permanentes para el sector de vehículos usados.

