Agentes del ICE dispararon a un dominicano en Nueva York al sentirse amenazados, según autoridades
Oscar Belgal, de 28 años, resultó herido en el cuello durante un operativo migratorio en Manhattan, mientras su hijo de cinco años se encontraba en el asiento trasero del vehículo. El caso ha generado protestas y cuestionamientos sobre el uso de la fuerza por parte de los agentes federales.
NUEVA YORK, Estados Unidos. Las autoridades federales de Estados Unidos defendieron la actuación de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) que dispararon contra un ciudadano dominicano durante un operativo de arresto en Nueva York, alegando que los oficiales consideraron que sus vidas estaban en peligro.
El incidente ocurrió la tarde del jueves 8 de octubre en el sector de Marble Hill, en el Alto Manhattan, cerca del Bronx, cuando los agentes intentaban detener a Oscar Belgal, de 28 años, quien se encontraba dentro de un vehículo acompañado de un niño de cinco años, identificado por las autoridades como su hijo.
De acuerdo con las informaciones difundidas por las autoridades y medios estadounidenses, uno de los agentes federales abrió fuego durante el operativo y alcanzó al dominicano en el cuello, debajo de la oreja izquierda. El hombre sobrevivió al ataque y fue trasladado a un centro hospitalario para recibir atención médica.
La actuación de los agentes provocó reacciones de rechazo entre residentes de la zona, representantes políticos y organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, que solicitaron una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias en que se produjeron los disparos.
Autoridades alegan que el vehículo representaba una amenaza
Durante una rueda de prensa celebrada el viernes, funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defendieron la actuación de los agentes y aseguraron que el dominicano intentó escapar de la operación utilizando su vehículo.
Marcos Charles, funcionario de alto nivel del ICE, afirmó que Belgal aceleró el automóvil y chocó contra dos vehículos oficiales, lo que, según su versión, hizo que los agentes percibieran una amenaza para su seguridad.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, también sostuvo que el dominicano puso en peligro a los oficiales al avanzar con el vehículo en su dirección.
Las autoridades federales indicaron que el operativo formaba parte de una intervención dirigida a localizar y arrestar al hombre, quien, según el DHS, se encontraba en situación migratoria irregular y tenía antecedentes judiciales.
Sin embargo, la versión oficial sobre el desarrollo del incidente no ha quedado completamente corroborada. Las imágenes disponibles muestran parte de los momentos previos y posteriores al tiroteo, pero no permiten establecer de manera concluyente si los disparos estuvieron justificados.
La agencia Reuters informó que no pudo verificar de forma independiente la versión de los funcionarios federales sobre las circunstancias exactas que llevaron a los agentes a abrir fuego.
El niño estaba dentro del automóvil
Uno de los aspectos que ha generado mayor preocupación es la presencia del menor de cinco años dentro del vehículo durante el operativo.
Según las autoridades locales, el niño se encontraba en el asiento trasero cuando ocurrió el tiroteo. El menor no sufrió heridas físicas y quedó bajo el cuidado de un familiar, aunque representantes de la familia indicaron que quedó afectado emocionalmente por lo sucedido.
Mullin aseguró que los agentes desconocían que el niño estaba dentro del automóvil cuando dispararon.
El congresista Adriano Espaillat, representante de un distrito de Nueva York con una importante comunidad dominicana, informó que visitó al menor y a su madre después del incidente. Según explicó, la familia estaba preocupada por las consecuencias emocionales de la experiencia.
El abogado de Belgal también expresó preocupación por la situación del dominicano, quien permanecía bajo custodia federal después de recibir atención médica.
La presencia del niño en el vehículo se ha convertido en uno de los elementos centrales del debate público, debido al riesgo que representaron los disparos en una situación en la que también estaba expuesto un menor de edad.
Las imágenes no despejan todas las dudas
La Policía de Nueva York difundió imágenes de cámaras corporales de sus agentes que acudieron al lugar después del tiroteo, además de material de vigilancia que muestra parte de la secuencia previa.
Según la comisionada de Policía, Jessica Tisch, las grabaciones muestran cómo el vehículo se aproximó a un espacio de estacionamiento y cómo dos hombres vestidos de civil se acercaron al automóvil. Uno de ellos llevaba un arma desenfundada.
Posteriormente, el vehículo avanzó y salió del campo de visión de una de las cámaras, por lo que el material divulgado no muestra de forma completa el momento de los disparos.
Tisch indicó que el agente federal disparó siete veces y que Belgal recibió un impacto en el cuello. También señaló que el automóvil presentaba daños y marcas de disparos.
Las imágenes difundidas después del incidente muestran al dominicano sentado en el suelo, esposado y con una aparente herida sangrante, mientras varios agentes permanecen a su alrededor. Posteriormente, policías municipales lo trasladaron para que recibiera asistencia médica.
Una testigo citada por medios estadounidenses cuestionó la versión de que Belgal hubiera embestido deliberadamente los vehículos oficiales. Según su relato, el dominicano intentó escapar, pero ella no observó que arremetiera contra los automóviles de los agentes.
Estas diferencias entre los testimonios y la versión federal han incrementado los reclamos para que se publiquen las grabaciones completas y se investigue el uso de la fuerza.
El alcalde de Nueva York condena el operativo
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, criticó duramente la actuación de los agentes federales y cuestionó las tácticas empleadas durante el operativo.
Mamdani calificó el incidente como una muestra de los riesgos asociados con las operaciones migratorias realizadas por agentes armados vestidos de civil en zonas residenciales.
El alcalde también indicó que intentó comunicarse con el presidente Donald Trump y con el secretario de Seguridad Nacional para solicitar la liberación del dominicano y reclamar explicaciones sobre el procedimiento.
Además, pidió que ICE suspendiera sus operaciones en la ciudad y volvió a cuestionar la continuidad de la agencia federal en su forma actual.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, también manifestó preocupación por lo sucedido y solicitó que se divulgaran las grabaciones de las cámaras corporales para esclarecer los hechos.
Las autoridades federales rechazaron las críticas y defendieron la necesidad de continuar con las operaciones de control migratorio. Mullin, además, responsabilizó a las políticas de ciudad santuario de Nueva York de dificultar la cooperación entre las autoridades locales y los organismos federales de inmigración.
Antecedentes judiciales y situación migratoria
El Departamento de Seguridad Nacional informó que Belgal era objeto de una operación específica de arresto y alegó que tenía antecedentes judiciales y posibles vínculos con la pandilla de los Trinitarios.
Según los registros judiciales citados por medios estadounidenses, el dominicano se declaró culpable en 2025 de hurto mayor en cuarto grado y recibió una condena de cinco años de libertad condicional.
Asimismo, enfrentaba un proceso pendiente relacionado con la presunta venta ilegal de sustancias controladas, cargo ante el cual se había declarado no culpable.
Las autoridades federales también afirmaron que el hombre había evadido un intento anterior de arresto por parte de ICE en septiembre.
Estos señalamientos fueron utilizados por los funcionarios federales para defender el operativo. No obstante, la existencia de antecedentes o acusaciones pendientes no determina por sí sola si el uso de armas durante una intervención estuvo justificado.
El análisis de esa actuación dependerá de las circunstancias concretas, las pruebas disponibles y las conclusiones de las investigaciones correspondientes.
Tras recibir atención médica, Belgal quedó bajo custodia migratoria federal y fue trasladado a un centro de detención. Sus representantes legales expresaron preocupación por su estado físico y por las condiciones en las que permanecería detenido.
Organizaciones exigen una investigación
La organización Legal Aid y otros representantes de la comunidad defensora de los inmigrantes reclamaron que se investigue el comportamiento de los agentes involucrados y se establezcan las responsabilidades que correspondan.
Los cuestionamientos se centran en las circunstancias que llevaron a los oficiales a disparar, el número de detonaciones realizadas y el riesgo al que quedó expuesto el menor que acompañaba al dominicano.
Las organizaciones también han advertido sobre las consecuencias que pueden tener los operativos migratorios realizados por agentes vestidos de civil, especialmente cuando se desarrollan en espacios públicos donde los residentes pueden desconocer que se trata de funcionarios federales.
El FBI y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional participan en las pesquisas relacionadas con el incidente, según los reportes publicados.
Las autoridades han señalado que se prevé divulgar material adicional de las cámaras corporales de los agentes federales, aunque su publicación y alcance dependerán de las decisiones correspondientes.
Un nuevo foco de tensión sobre las operaciones migratorias
El tiroteo se produce en un contexto de intensificación de las políticas de deportación impulsadas por la Administración del presidente Donald Trump, que ha ampliado las operaciones de detención de inmigrantes en distintas partes del país.
La actuación de ICE ha sido objeto de críticas por parte de organizaciones civiles y funcionarios locales, especialmente en jurisdicciones que limitan la cooperación de sus organismos con las autoridades federales de inmigración.
En Nueva York, las políticas de ciudad santuario restringen determinadas formas de colaboración entre las autoridades municipales y los organismos migratorios, aunque contemplan excepciones bajo condiciones específicas.
Los funcionarios federales sostienen que estas restricciones dificultan la detención de personas buscadas por las autoridades migratorias. Por su parte, representantes municipales y organizaciones defensoras de los inmigrantes argumentan que las políticas locales buscan proteger a las comunidades y evitar que el temor a la deportación impida a los residentes acudir a la Policía o solicitar servicios públicos.
El caso de Belgal ha reavivado ese debate y colocado nuevamente bajo escrutinio las prácticas utilizadas durante los operativos federales.
Expectativa por los resultados de la investigación
Mientras continúan las pesquisas, la principal interrogante sigue siendo si los agentes actuaron conforme a los protocolos que regulan el uso de la fuerza y si existía una amenaza que justificara abrir fuego contra el vehículo.
Las imágenes disponibles, los testimonios de testigos y las declaraciones de los funcionarios forman parte de los elementos que deberán examinarse para reconstruir lo sucedido.
También se espera conocer más detalles sobre las circunstancias que precedieron al tiroteo y sobre las medidas que adoptarán las autoridades para determinar si hubo alguna irregularidad.
El incidente ha generado preocupación entre los dominicanos residentes en Nueva York, una comunidad que sigue de cerca las consecuencias de las políticas migratorias y las actuaciones de los organismos federales.
Por el momento, Belgal permanece bajo custodia federal, mientras su defensa y distintas organizaciones reclaman que se esclarezcan los hechos.
La investigación deberá determinar las responsabilidades correspondientes sin dar por probada ninguna versión antes de que se complete el análisis de las evidencias.
El caso mantiene abierto el debate sobre el uso de la fuerza durante los operativos migratorios en Estados Unidos y sobre la necesidad de garantizar la seguridad tanto de los agentes como de las personas intervenidas y de los civiles que puedan encontrarse en el lugar.

