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Trabajadores sanitarios del Congo declaran una huelga en pleno brote de ébola

Nairobi.- La Coalición Sindical del Sector Salud de la República Democrática del Congo(ISS-RDC, en francés) declaró una huelga general en todo el país a partir de este jueves, mientras continúa el brote de ébola en siete provincias del país, para reclamar mejores condiciones de trabajo.

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Esta decisión surge tras varias iniciativas sindicales emprendidas con espíritu de responsabilidad y diálogo. Recordamos a su alta autoridad nuestras dos cartas que, hasta la fecha, no han recibido respuesta satisfactoria», afirmó la ISS-RDC en una carta dirigida al vice primer ministro y ministro de Función Pública, Jean-Pierre Lihau, según recogieron medios locales.

El sindicato recordó así el envío de otras dos misivas, una sobre un ultimátum de 72 horas, enviada el 18 de septiembre, y otra con el aviso de huelga, transmitida el 30 de septiembre, y que buscaban lograr la «implementación efectiva de los compromisos adquiridos por el Gobierno«.

Demandas salariales y compensación por riesgo

Entre sus demandas se encuentran aumentos salariales, mejores condiciones laborales y compensaciones por riesgo.

La huelga también se ha convocado en las provincias afectadas por la epidemia de ébola y solo se prevén servicios mínimos en los centros para tratar esta enfermedad, que operarán de forma reducida y limitada a la atención de urgencias y a las salas de aislamiento.

Otras áreas, como las de diagnóstico, rastreo de contactos o pruebas de tratamientos antivirales y de vacunas, también se incluirán en el paro.

En agosto pasado, los trabajadores sanitarios congoleños también se declararon en huelga en algunas zonas afectadas por el ébola para exigir el pago puntual de sus salarios, al denunciar que no habían recibido sus sueldos ni bonificaciones desde la notificación oficial de la epidemia el 15 de mayo.

Impacto del paro en la respuesta al ébola

La RDC declaró entonces su decimoséptimo brote de ébola, el segundo más mortífero de la historia a nivel global, que ha causado 9,144 casos confirmados, incluidos 4,410 muertos, según el último balance del Gobierno congoleño.

Su tasa de letalidad es del 48,2 %, aunque ya se han recuperado 2,418 pacientes, mientras que otros 899 continúan hospitalizados o en aislamiento.

La actual epidemia también se propagó a Uganda, donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el 26 de agosto el fin del brote, tras contabilizar 20 contagios confirmados, incluidos 15 importados de la RDC, entre los que hubo dos muertos.

Otros países también han detectado tres casos vinculados a esta epidemia, como Kenia (dos), Francia (uno) o Países Bajos (uno).

La cepa de Bundibugyo, causante de la actual epidemia, carece de tratamientos médicos específicos, aunque la OMS trabaja en dos vacunas que han iniciado ensayos en humanos y que, hasta ahora, se han mostrado seguras, pero su desarrollo podría llevar varios meses.

El virus del Ébola causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas. 

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