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Abinader y altos mandos de EE. UU. encabezan encuentro hemisférico para combatir el narcoterrorismo

La conferencia reúne en Santo Domingo a representantes de defensa y seguridad de 19 países, con el objetivo de fortalecer el intercambio de inteligencia, coordinar operaciones conjuntas y enfrentar las redes del narcotráfico y el crimen organizado transnacional.

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SANTO DOMINGO.— El presidente Luis Abinader encabezó este martes, junto a altos mandos militares y representantes del Gobierno de Estados Unidos, la apertura de la Conferencia de la Coalición de las Américas contra los Carteles (A3C), un encuentro hemisférico que reúne a autoridades de defensa y seguridad de 19 naciones para fortalecer la lucha contra el narcotráfico, el narcoterrorismo y el crimen organizado transnacional.

La actividad se desarrolla en Santo Domingo, bajo la organización conjunta del Ministerio de Defensa de la República Dominicana y el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), con el propósito de establecer mecanismos de cooperación que permitan articular una respuesta regional más coordinada frente a las organizaciones criminales que operan a través de las fronteras.

En el acto inaugural participaron el mandatario dominicano; la embajadora estadounidense en el país, Leah Francis Campos; el comandante del Comando Sur, general Francis L. Donovan, del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos, y el ministro de Defensa dominicano, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre.

El encuentro, celebrado los días 26 y 27 de octubre, busca avanzar en la definición de una estrategia operativa conjunta que permita convertir los compromisos asumidos por los países participantes en acciones concretas contra las estructuras del narcotráfico y otras redes delictivas internacionales.

Abinader llama a fortalecer la cooperación internacional

Durante su intervención, el presidente Abinader defendió la necesidad de que los países del hemisferio trabajen de manera coordinada para enfrentar las amenazas que representan las organizaciones criminales transnacionales.

El gobernante sostuvo que la naturaleza internacional de estas estructuras exige una respuesta conjunta de los Estados, especialmente mediante el intercambio de información, la coordinación de operaciones y el fortalecimiento de las capacidades institucionales.

“Si el crimen se organiza internacionalmente, la respuesta de los Estados no puede permanecer fragmentada nacionalmente”, expresó el mandatario al destacar la importancia de superar las limitaciones que puede generar la actuación aislada de cada país.

Abinader también exhortó a que los acuerdos alcanzados durante los encuentros multilaterales se traduzcan en compromisos concretos, responsabilidades definidas y resultados que puedan ser evaluados.

En ese sentido, favoreció el establecimiento de mecanismos que permitan medir los avances de la cooperación y determinar la efectividad de las medidas adoptadas para enfrentar el narcotráfico y el crimen organizado.

El presidente señaló, además, que la seguridad debe estar acompañada del fortalecimiento de las instituciones, el acceso a la justicia, la educación y la creación de oportunidades económicas para los jóvenes.

“La seguridad protege el desarrollo, pero el desarrollo también construye seguridad”, manifestó.

El mandatario reafirmó el compromiso de República Dominicana con las iniciativas regionales dirigidas a combatir las redes criminales y agradeció al Comando Sur estadounidense y a las delegaciones participantes por su colaboración en los esfuerzos de cooperación hemisférica.

Una estrategia conjunta entre 19 naciones

Uno de los principales objetivos de la conferencia es avanzar en la elaboración de un plan estratégico operacional y una carta de gobernanza que definan las prioridades, los mecanismos de coordinación y la estructura de funcionamiento de la Coalición de las Américas contra los Carteles.

Estos instrumentos buscan establecer una base de trabajo común para facilitar la cooperación entre las instituciones de defensa y seguridad de los países participantes.

Entre las áreas prioritarias figuran el intercambio de inteligencia, la coordinación de operaciones combinadas, la protección de las fronteras y de las infraestructuras críticas, así como el fortalecimiento de los mecanismos de respuesta frente a las amenazas transnacionales.

La iniciativa también pretende ampliar el alcance de las acciones contra las organizaciones criminales, mediante investigaciones y estrategias orientadas no solamente a interceptar cargamentos de drogas, sino también a identificar y debilitar las redes que sostienen sus operaciones.

Esto incluye las estructuras de financiamiento ilícito, la logística utilizada para movilizar drogas y otros recursos, y los posibles mecanismos de corrupción que facilitan el funcionamiento de estas organizaciones.

De acuerdo con los objetivos planteados por los organizadores, una mayor coordinación entre los países permitiría mejorar el intercambio oportuno de información y reforzar las capacidades para detectar, investigar y desarticular las redes delictivas.

Las autoridades participantes también buscan fortalecer la cooperación bilateral y multilateral, de manera que las acciones de un país puedan complementarse con las investigaciones y operaciones desarrolladas por otras naciones.

El papel del Comando Sur de Estados Unidos

El Comando Sur de Estados Unidos desempeña un papel central en esta iniciativa, al promover la cooperación militar y de seguridad entre los países participantes y facilitar la coordinación de capacidades frente a las amenazas transnacionales.

La participación estadounidense se articula con el trabajo del Ministerio de Defensa dominicano, que actúa como anfitrión y coorganizador del encuentro.

La conferencia procura establecer mecanismos de colaboración que permitan a las naciones participantes trabajar bajo prioridades compartidas, sin dejar de observar las legislaciones nacionales y las competencias de sus respectivas instituciones.

En ese contexto, los organizadores han destacado que la cooperación debe fundamentarse en la responsabilidad compartida, el respeto a la soberanía de cada Estado y el cumplimiento de los marcos legales aplicables.

La presencia de altos representantes militares y de seguridad de 19 países convierte el encuentro en un espacio de planificación estratégica para abordar problemas que, por su alcance internacional, requieren coordinación entre distintas jurisdicciones.

Antecedentes de la coalición

La Coalición de las Américas contra los Carteles fue anunciada en marzo de 2026, durante una reunión de líderes de defensa y seguridad pública convocada en Miami, Florida, por el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth.

En ese encuentro, las naciones participantes suscribieron un acuerdo de cooperación para enfrentar de manera conjunta las amenazas vinculadas con los carteles del narcotráfico y otras organizaciones criminales.

Posteriormente, en agosto de este año, representantes de los países involucrados celebraron una reunión de seguimiento en Ciudad de Panamá, donde avanzaron en la definición de mecanismos para poner en marcha la fase operativa de la iniciativa.

La conferencia que se desarrolla ahora en Santo Domingo busca dar continuidad a esos esfuerzos y establecer instrumentos que permitan organizar las prioridades y responsabilidades de la coalición.

La A3C es una iniciativa independiente, aunque complementaria al mecanismo conocido como Escudo de las Américas, que promueve la cooperación regional en materia de seguridad, estabilidad económica y resiliencia.

República Dominicana refuerza su cooperación regional

La celebración de la conferencia sitúa a República Dominicana como sede de un nuevo espacio de coordinación entre autoridades de defensa y seguridad del hemisferio occidental.

Para el Gobierno dominicano, la cooperación internacional constituye una herramienta para fortalecer la capacidad de respuesta frente al narcotráfico y las organizaciones criminales que aprovechan las conexiones entre distintos países para desarrollar sus actividades.

El encuentro también permite profundizar los vínculos de trabajo con Estados Unidos y con las demás naciones participantes, mediante el establecimiento de objetivos comunes y mecanismos de coordinación institucional.

Las jornadas de trabajo están dirigidas a definir las bases de una colaboración más estrecha, con énfasis en el intercambio de inteligencia, la coordinación de operaciones y el debilitamiento de las estructuras financieras y logísticas del crimen organizado.

Al cierre de la conferencia, los instrumentos de planificación y gobernanza previstos deberán servir como referencia para organizar el funcionamiento de la coalición y orientar sus próximos pasos.

Con esta iniciativa, las autoridades participantes buscan consolidar una respuesta hemisférica más articulada frente al narcotráfico, el narcoterrorismo y el crimen organizado transnacional, bajo principios de cooperación, responsabilidad compartida y respeto a la soberanía nacional.

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