Justicia

¿Por qué las adolescentes se están marchando de casa?; en lo que va de año 36 han sido localizadas “sanas y salvas”

Sin importarles el sufrimiento y desesperación al que someten a sus padres y familiares, adolescentes con edades entre los 13 a los 17 años están abandonando sus hogares sin informar previamente su destino, siendo localizadas posteriormente “sanas y salvas” por la Policía Nacional.

Imagen promocional

Esta práctica, que se ha convertido en una tendencia en el país, no solo preocupa a sus seres queridos, sino también a una gran parte de la sociedad, a sabiendas de las decenas de casos de personas desaparecidas que no han tenido un desenlace, por lo que la actitud de las menores no deja de encender las alarmas.

Uno de los casos más recientes tuvo lugar en el municipio Jarabacoa, provincia La Vega, donde el lunes 07 de septiembre fue reportada como desaparecida una adolescente de 13 años tras salir del centro educativo donde estudia. Un día después regresó a su hogar tras una intensa búsqueda de sus familiares y la Policía.

En lo que va del 2026, al menos 36 menores, con edades comprendidas entre los 13 y 17 años, han sido reportadas como desaparecidas y posteriormente localizadas por las autoridades o han regresado por sus propios medios a sus hogares.

Un dato asombroso es que, de ese total, 22 casos corresponden a la provincia de Santiago, equivalente al 61.11 %, lo que coloca a esta demarcación como la zona con mayor cantidad de reportes.

A la Ciudad Corazón le sigue el Distrito Nacional, con cinco casos, La Vega con tres y Santo Domingo Norte con dos. Santo Domingo Este, Santo Domingo Oeste, Boca Chica y San Pedro de Macorís aparecen en el listado con un caso por demarcación.

Febrero, mayo y junio, con seis casos cada uno, han sido los meses más activos en este sentido, seguido de enero y marzo, con cinco. Luego continúan abril, agosto y septiembre, con dos reportes cada uno.

Hombres implicados en la escena

Aunque la Policía ha informado que una parte importante de las adolescentesha sido localizada en buen estado físico y estas han explicado que se ausentaron voluntariamente debido a conflictos familiares, situaciones personales o decisiones propias, otros episodios han involucrado circunstancias que obligan a mantener encendidas las alarmas.

Por ejemplo, en el mes de febrero dos adolescentes de 13 y 15 años fueron reportadas como desaparecidas en el Distrito Nacional. Una de ellas fue localizada en estado de intoxicación y, posteriormente, las investigaciones establecieron que ambas habrían acordado encontrarse con un hombre que le ofreció dinero a cambio de intimidad, aunque el encuentro no llegó a concretarse, según el informe policial.

Mientras que, en marzo, una menor de 14 años reportada como desaparecida enSanto Domingo Norte fue localizada en Pedernales, junto a un hombre de 23 años, el cual fue apresado por su presunta vinculación con el hecho.

En tanto que, en el mes de mayo, la Policía detuvo a un hombre de 33 años por presuntamente mantener en su residencia a una menor de 14 que había sido reportada como desaparecida en Hato del Yaque, Santiago de los Caballeros.

Un caso especial

Un caso muy especial que resalta entre todos estos episodios, se registró el 22 de agosto, en el municipio de Jima Abajo, provincia La Vega, cuando una adolescente de 15 años reportada como desaparecida envió un video a su padre para comunicarle que había abandonado su casa por decisión propia y que se había casado.

En el audiovisual, la menor manifestó sentirse falta de cariño, afirmó que en ocasiones pasaba hambre y pidió a su padre que no acudiera a la Fiscalía ni continuara buscándola.

“Tú nunca estuviste conmigo, nunca me dedicaste el tiempo y con razón me casé y estoy bien. No vayas a la Fiscalía, por favor, no vuelvo más para allá”, manifestó.

¿Por qué se van?

Para abordar desde una visión profesional fue consultada la Dra. Rebeca J. López R., especialista en psiquiatría de niños y adolescentes, quien expresó que, para que una menor decida abandonar su casa, existen diversos motivos, siendo uno de los principales los hogares disfuncionales.

La Dra. Rebeca J. López R

“Esa es una de las causas principales por las cuales yo veo que las niñas se van y que duran semanas, porque en la casa no tenemos una red de apoyo, no hay una supervisión, no reciben una seguridad dentro del hogar”, sostuvo López.

Agregó que la falta de límites y consecuencias en una casa hace que un adolescente que, de por sí está buscando su identidad, independizarse o sentirse autónomo, tenga mayor libertad para hacer esas cosas que quizás no están acorde a la edad.

Precisó que en esta etapa de la vida las menores buscan el pertenecer, por lo que tienden a ser más influenciadas por lo que es su entorno y “su grupo”.

“Partiendo principalmente del hecho de que los adolescentes están en una etapa de búsqueda de la identidad, de esa necesidad de autonomía, pero también están marcadas por una notoria impulsividad, que es propia del proceso de desarrollo cerebral en el cual se encuentran”, manifestó López.

Dijo que es un error pensar únicamente en la idea de que la menor se escapó porque quiso, resaltando que también hay muchos adolescentes que tienden a tener situaciones de conflictos que van más allá en el hogar.

“Hay conflictos de violencia o de maltrato, tanto psicológico, como puede haber negligencia, como puede haber abuso sexual, o incluso problemas de salud mental”, puntualizó, antes que aclarar que cada desaparición debe investigarse de manera individual.

Agregó que las menores tienden a buscar el salirse de la casa como un escape para tratar de evadir estas realidades.

¿Qué hacer cuando regresan a casa?

Tras ser cuestionada sobre cuál debe ser el comportamiento de los padres tras recibir a sus hijas de regreso, Rojas, quien se graduó de medicina en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra y realizó una especialidad en Psiquiatría de Niños y Adolescentes en el Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral, aconseja no mostrar ninguna represalia en su contra, sino recibirlas de buen modo.

“Más que empezar a hacer un cuestionamiento policial, es llevarlas al hogar, no abordarle con preguntas, ni reclamos, ni castigos o amenazas, que ya tú no volverás a salir más nunca, te voy a trancar, sino decirle qué bueno que volviste, qué bueno que estás en casa”, plantea López.

Durante su explicación, la doctora también aconsejó que luego de que todos losfamiliares y amigos que la recibieron se hayan marchado de la casa haya una conversación íntima con la niña.

“Cuando ya estemos todos cómodos en casa, sin amigos, sin tíos, sin abuelos, sólo nosotros quienes formamos el hogar, sólo nosotros en la intimidad del hogar, preguntar, ¿ qué ocurrió? ¿ qué pasó? ¿ dónde estuviste? ¿ qué fue eso que hizo que tú decidieras irte de la casa?”, dijo.

El problema puede estar en el hogar

López también enfatizó que muchas veces la razón principal por la que la menor termina yéndose de la casa está dentro del mismo hogar.

“No solamente vas a trabajarla a ella, porque como bien dije al inicio, muchas veces donde está el problema es en el hogar”, recalcó.

En ese sentido, dijo que los padres necesitan buscar ayuda psicológica, “quizás hasta terapia familiar, para poder mejorar esas dificultades que llevaron a que esa adolescente se fuera de la casa”.

Recomendaciones

Dentro de las recomendaciones ofrecidas por López a los padres de cómo prevenir esto, en primer lugar, deben mantener un canal de comunicaciónabierto con sus hijos.

“Las personas estamos quitándoles el valor, por ejemplo, a comer y a cenar juntos. Si usted no puede comer porque usted trabaja todo el día, su esposa también por lo menos la cena”, dijo.

También le propuso sentarse en una mesa sin dispositivos donde haya undiálogo fluido entre hijos y padres.

“Ahí usted va a escuchar, a preguntar cómo te fue hoy, a ver qué amigos tiene, quiénes son esos amigos, ir a esas casas, conocer ese entorno, nos puede ayudar a crear no solamente un enlace de conexión con nuestros hijos y que se sientan más libres a decirnos qué está pasando, sino también el medir el nivel de riesgo, porque podemos ver en qué condiciones vive ese joven”, puntualizó.

López sostuvo que los adolescentes necesitan límites claros, pero también sentirse con la confianza necesaria de contarles las cosas a sus padres.

Seguimiento

El hecho de que la adolescente fue localizada sana y salva, como dice la Policía, no quiere decir que no haya ocurrido nada importante durante su ausencia y que no exista una situación de vulnerabilidad en la cual se debe evaluar a esa niña en concreto.

Así lo considera la psiquiatra López, quien también propone valorar si durante el tiempo que la menor estuvo fuera, fue expuesta a algún tipo de violencia o abuso, o consumo de sustancia, “porque dependiendo de qué obtengamos ahí, es saber cuál es el siguiente paso”.

El rol del Conani

Para la realización de esta historia también fue consultado el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), el órgano administrativo del Sistema Nacional de Protección de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia.

Al respecto, la entidad dijo que, cuando se identifica una situación de vulneración de derechos que requiere una medida de protección, el caso es recibido por la institución para la intervención correspondiente.

Explicó que el seguimiento procura establecer la ubicación del niño, niña o adolescente, verificar su estado y determinar las condiciones familiares y de protección existentes al momento de su localización.

Imagen promocional